Excusas baratas se ofrecen en el mercado de la mediocridad.
Con cadenas en su mente
No se escapan las ideas.
Quedan agonizando en ese hueco
Donde no son pronunciadas,
Ni escuchadas por el más estúpido de los hombres.
Las bolsas se llenan de ignorancia conocida
Y todos luchan por reconocer el palacio
Que se les ha otorgado a cambio de una entrega mayor.
Pintoresca noche de estrellas apagadas
Paisaje que no tiene color.
Ellos siguen marcando su piel de consecuencias
Lo suficiente no es más que la carencia
La ilusión no es más que la realidad perdida
que vive solo en un inconsciente anónimo.
domingo, 19 de julio de 2009
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